Guía completa sobre la terapia EMDR

La terapia de Desensibilización y Reprocesamiento mediante Movimientos Oculares (EMDR) es una técnica revolucionaria de psicoterapia que ha transformado la forma en que se tratan los traumas y las experiencias emocionalmente adversas.

Si estás explorando métodos para mejorar tu salud mental o recuperarte de traumas pasados, entender cómo funciona la terapia EMDR podría ser el primer paso crucial hacia tu recuperación.

¿Qué es la terapia EMDR?

La terapia de Desensibilización y Reprocesamiento mediante Movimientos Oculares, mejor conocida como EMDR, es un enfoque de psicoterapia ampliamente reconocido y sustentado por evidencia científica que se utiliza para superar traumas y situaciones emocionalmente adversas.

Este método ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de trastornos como el estrés postraumático, la ansiedad, la depresión, y otras afecciones psicológicas.

Orígenes y fundamentos

La terapia EMDR nació de la observación de la psicóloga Francine Shapiro en la década de 1980.

Al notar que ciertos movimientos oculares reducían sus pensamientos negativos, desarrolló un enfoque terapéutico basado en la estimulación bilateral. Esta técnica busca desbloquear y procesar recuerdos traumáticos que pueden quedar atrapados en el cerebro, lo que lleva a una reducción de los síntomas psicológicos y emocionales asociados al trauma.

Mediante la estimulación bilateral, se activa el sistema de procesamiento adaptativo del cerebro, permitiendo que los recuerdos traumáticos se integren de manera más saludable.

La Terapia EMDR explicada

El EMDR se basa en la idea de que, cuando una persona experimenta un evento traumático, los recuerdos de ese evento pueden quedar almacenados de manera disfuncional en el cerebro, lo que puede provocar síntomas como ansiedad, pesadillas, flashbacks y evitación de situaciones relacionadas.

Esta técnica busca desensibilizar al paciente frente a esos recuerdos perturbadores y reorganizarlos de manera adaptativa, lo que conduce a una reducción de los síntomas y una mejora en el funcionamiento psicológico.

Además de la estimulación bilateral, el terapeuta guía al paciente a través de un proceso estructurado que implica la identificación de objetivos terapéuticos, la exploración de asociaciones y creencias relacionadas con el trauma, y el fortalecimiento de recursos internos.

Se considera una terapia breve, aunque la duración de las sesiones puede variar según las necesidades individuales del paciente.

¿Cómo funciona?

Funciona mediante la estimulación bilateral controlada mientras el paciente evoca recuerdos traumáticos o experiencias perturbadoras.

Esta estimulación puede ser a través de movimientos oculares, sonidos o toques alternos en el cuerpo.

Durante el proceso, el terapeuta guía al paciente para que explore los recuerdos traumáticos mientras se enfoca en la estimulación bilateral.

Esto facilita la desensibilización gradual de los recuerdos traumáticos, permitiendo que el paciente los procese de manera más adaptativa.

A medida que avanza la terapia, los síntomas traumáticos suelen disminuir, y el paciente puede experimentar un alivio emocional y una mayor capacidad para afrontar el trauma.

Principios básicos

Los principios del EMDR implican acceder a los recuerdos traumáticos, usar estimulación bilateral para procesarlos, y fomentar una nueva comprensión y manejo de las emociones asociadas.

Se busca integrar nuevas experiencias y fortalecer recursos internos para afrontar el trauma de manera más adaptativa.

El proceso en el cerebro

Durante una sesión de EMDR, se utiliza la estimulación bilateral, como movimientos oculares, para activar ambos hemisferios cerebrales.

Este proceso facilita la conexión entre las áreas del cerebro encargadas del procesamiento de la información y la gestión emocional.

Al hacerlo, los recuerdos traumáticos pueden procesarse de manera más adaptativa. Se piensa que el EMDR ayuda a desensibilizar las emociones asociadas con el trauma, permitiendo que los recuerdos dolorosos pierdan su carga emocional.

Además, se fomenta la reestructuración cognitiva, cambiando creencias negativas asociadas con la experiencia traumática.

En resumen, el EMDR ayuda al cerebro a procesar y asimilar los recuerdos traumáticos de manera más saludable y menos angustiosa.

Aplicación práctica

En la aplicación práctica, el terapeuta guía al paciente a través de una serie de pasos estructurados.

Primero, se identifican los objetivos terapéuticos y los recuerdos traumáticos o perturbadores que se abordarán.

Luego, se utiliza la estimulación bilateral, que puede ser mediante movimientos oculares, sonidos o toques táctiles, mientras el paciente se enfoca en el recuerdo perturbador y las sensaciones asociadas.

Durante este proceso, el terapeuta ayuda al paciente a procesar y reestructurar sus experiencias traumáticas, promoviendo la desensibilización emocional y el cambio cognitivo.

Finalmente, se evalúa el progreso y se trabaja para integrar los nuevos aprendizajes en la vida diaria del paciente.

Este enfoque estructurado y centrado en el procesamiento de la información permite a los pacientes superar los efectos negativos de los traumas y mejorar su bienestar emocional.

Las 8 fases del EMDR

La terapia EMDR se estructura en ocho fases detalladas que guían el proceso de tratamiento:

  1. Historia clínica y evaluación: El terapeuta recopila información sobre la historia del paciente y sus síntomas actuales, identificando los objetivos terapéuticos y los recuerdos traumáticos a abordar.
  2. Preparación: Se establece una relación terapéutica sólida y se enseñan al paciente técnicas de manejo del estrés para que se sienta seguro y preparado para el procesamiento de los recuerdos traumáticos.
  3. Evaluación del objetivo: El paciente identifica la imagen perturbadora, las creencias negativas asociadas y las sensaciones corporales relacionadas con el recuerdo traumático que se va a trabajar.
  4. Desensibilización: Se utiliza la estimulación bilateral mientras el paciente se enfoca en el recuerdo traumático, permitiendo la desensibilización emocional y el procesamiento del trauma.
  5. Instalación: Se reemplazan las creencias negativas por creencias positivas y adaptativas, fortaleciendo la resiliencia del paciente.
  6. Escaneo corporal: El paciente revisa su cuerpo en busca de cualquier tensión residual, permitiendo la liberación completa de la carga emocional asociada al trauma.
  7. Cierre: Se asegura que el paciente esté en un estado de calma antes de finalizar la sesión, brindándole estrategias para gestionar cualquier malestar que pueda surgir entre sesiones.
  8. Reevaluación: Se revisa el progreso del paciente y se planifica el enfoque para futuras sesiones, asegurando la integración adecuada de los nuevos aprendizajes en su vida cotidiana.

Estas fases detalladas son fundamentales para el éxito de la terapia EMDR y permiten abordar eficazmente los efectos de los traumas en la vida de los pacientes.

Beneficios y efectividad

La terapia EMDR ofrece una serie de beneficios significativos y ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de diversos problemas emocionales.

Algunos de sus beneficios incluyen:

  • Reducción del malestar emocional: Ayuda a disminuir la intensidad de las emociones negativas asociadas con recuerdos traumáticos.
  •  Cambio de creencias negativas: Facilita la modificación de las creencias negativas y limitantes relacionadas con los eventos traumáticos.
  • Mejora en la regulación emocional: Favorece el desarrollo de habilidades para manejar y regular las emociones de manera más efectiva.
  • Mayor autoconfianza: Contribuye a aumentar la autoestima y la confianza en uno mismo al superar experiencias traumáticas pasadas.
  • Reducción de síntomas: Ayuda a aliviar los síntomas de trastornos como el estrés postraumático, la ansiedad y la depresión.
  • Procesamiento de recuerdos traumáticos: Permite el procesamiento adaptativo de los recuerdos traumáticos, lo que lleva a una reducción de su impacto emocional.

Evidencias de efectividad

La efectividad del EMDR está respaldada por numerosos estudios científicos y revisiones sistemáticas que han encontrado resultados positivos en el tratamiento de una amplia gama de trastornos, incluyendo el trastorno de estrés postraumático (TEPT), la ansiedad, la depresión y otros problemas de salud mental.

Estos estudios han demostrado que el EMDR puede reducir significativamente los síntomas relacionados con el trauma y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Además, organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psicología (APA) respaldan el uso del EMDR como una terapia efectiva para el tratamiento del TEPT.

Terapia EMDR para ansiedad y otros trastornos

La terapia EMDR ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de una variedad de trastornos, incluida la ansiedad.

Al utilizar la estimulación bilateral, como movimientos oculares, sonidos o toques, el EMDR ayuda a los pacientes a desensibilizar y reprocesar recuerdos y experiencias negativas que contribuyen a la ansiedad.

Esta técnica permite a los individuos procesar y liberarse de las emociones negativas asociadas con eventos traumáticos o estresantes, promoviendo así la reducción de la ansiedad y la mejora del bienestar emocional.

Comparación de efectividad: adultos vs. niños

El EMDR, una terapia altamente efectiva para adultos, también muestra prometedores resultados en el tratamiento de niños.

Adaptado a las necesidades y la comprensión de los más jóvenes, este enfoque terapéutico utiliza técnicas como el juego, el dibujo y la narración de historias para abordar y procesar experiencias traumáticas.

Al proporcionar un entorno seguro y creativo, el EMDR permite que los niños expresen y comprendan sus emociones, ayudándoles a superar el trauma y desarrollar una mayor resiliencia emocional.

Aunque la investigación en este campo aún está en desarrollo, los primeros hallazgos respaldan la eficacia del EMDR en la población infantil, ofreciendo una valiosa herramienta para abordar una amplia gama de trastornos y promover la salud mental desde una edad temprana.

Aspectos prácticos de la terapia

Cómo hemos comentado durante todo este artículo, el EMDR se utiliza principalmente para tratar trastornos relacionados con traumas o experiencias difíciles.

A continuación os explicaremos cómo sería una primera sesión de EMDR, la duración normal y el precio.

Hemos de tener en cuenta que normalmente esta técnica la utilizamos cuando ya hemos trabajado con otras herramientas en sesión, necesarias para llegar a este punto.

Desarrollo de una primera sesión típica

  • Revisión de la historia clínica y avances anteriores: El terapeuta comenzará revisando tu historia clínica y los avances logrados en las sesiones anteriores utilizando otras técnicas terapéuticas. Esto proporciona un contexto importante para la integración del EMDR en el plan de tratamiento y ayuda al terapeuta a comprender mejor tus necesidades y metas.
  • Educación sobre EMDR adaptada: Dado que en este punto ya está familiarizado con el proceso terapéutico y la relación con el terapeuta, la educación sobre EMDR puede ser más breve y enfocada en cómo esta técnica se integrará en el trabajo terapéutico continuo. Se destacan los beneficios específicos que el EMDR puede aportar al proceso de tratamiento.
  • Exploración de la disposición del paciente: El terapeuta y el paciente discuten la disposición del paciente para comenzar la terapia EMDR, incluyendo cualquier preocupación o expectativa que el paciente pueda tener. Se enfatiza la importancia de la colaboración activa del paciente en el proceso terapéutico.
  • Identificación del objetivo para la primera sesión: Basándose en la historia clínica y los avances anteriores, el terapeuta y el paciente seleccionan un objetivo específico para la primera sesión de terapia EMDR. Este objetivo se elige cuidadosamente para complementar el trabajo previo y abordar áreas importantes que requieren una atención más profunda.
  • Preparación para la terapia: Dado que el paciente ya tiene experiencia en la preparación para sesiones terapéuticas, se revisan brevemente las técnicas de relajación y autocontrol emocional antes de comenzar la terapia EMDR. El terapeuta refuerza la importancia de mantener una actitud abierta y receptiva durante el proceso.
  • Procesamiento del objetivo: Se lleva a cabo el procesamiento del objetivo utilizando la técnica de EMDR mientras el terapeuta guía al paciente a través del proceso. Dado que el paciente y el terapeuta ya tienen experiencia trabajando juntos, el proceso puede fluir de manera más suave y eficiente, permitiendo una exploración más profunda del objetivo identificado.
  • Integración y cierre: Después de completar el procesamiento del objetivo, el terapeuta y el paciente trabajan juntos para integrar los insights y respuestas emocionales adaptativas surgidas durante la sesión. Se discuten las experiencias y se brinda apoyo emocional al paciente antes de finalizar la sesión.
  • Planificación para sesiones futuras: El terapeuta y el paciente revisan el progreso logrado durante la primera sesión y discuten las áreas que pueden requerir atención adicional en sesiones futuras de terapia EMDR.

Duración y coste

En nuestro centro, ofrecemos la terapia EMDR en Granollers como parte integral de nuestras sesiones, manteniendo el mismo precio que el resto de nuestras terapias en las áreas de adultos e infantojuvenil.

Todas las sesiones tienen una duración de una hora, pero si por cualquier motivo la persona necesita finalizar la sesión o el terapeuta también lo ve necesario, se finalizará sin problema alguno.

Es importante recordar que mediante la utilización de estas técnicas se movilizan muchas emociones que no siempre son fáciles de gestionar. Por ello nos adaptamos al ritmo y necesidades de cada persona en cada momento.

Formación y requisitos para terapeutas

Para convertirse en terapeuta certificado en EMDR uno debe completar una formación específica y cumplir con ciertos requisitos.

Aquí hay una descripción general de los pasos típicos que un terapeuta debe seguir:

  • Educación y licencia profesional: Primero, es necesario tener una licencia profesional en un campo relacionado con la salud mental, como psicología, psiquiatría.
  • Formación en EMDR: Una vez que se obtiene la licencia profesional, el terapeuta debe completar un programa de formación en EMDR aprobado por una organización reconocida. Los programas de formación en EMDR suelen constar de múltiples partes, que incluyen tanto la formación teórica como la práctica supervisada. Estos programas están diseñados para enseñar a los terapeutas los principios fundamentales del EMDR, así como las habilidades necesarias para implementar la técnica de manera efectiva y ética.
  • Práctica supervisada: Después de completar la formación teórica, los terapeutas suelen realizar prácticas supervisadas para adquirir experiencia práctica en la aplicación de la técnica. Durante este período, trabajan bajo la supervisión de un terapeuta experimentado, quien les brinda orientación y retroalimentación sobre su desempeño.
  • Certificación: Una vez que se completa la formación y se adquiere suficiente experiencia práctica, los terapeutas pueden solicitar la certificación en EMDR a través de una organización de certificación reconocida. Para obtener la certificación, el terapeuta debe demostrar competencia en la teoría y la práctica del EMDR, así como adherencia a los estándares éticos y clínicos establecidos por la organización de certificación.
  • Educación continua y supervisión: Una vez que se obtiene la certificación en EMDR, los terapeutas deben participar en educación continua y supervisión regular para mantener y mejorar sus habilidades en la técnica. Esto puede incluir asistir a talleres de actualización, participar en grupos de estudio y recibir supervisión clínica en casos de EMDR.

En resumen, para convertirse en terapeuta certificado en EMDR, uno debe completar una formación específica aprobada por una organización reconocida, adquirir experiencia práctica bajo supervisión y obtener la certificación a través de un proceso de evaluación riguroso.

Es importante seguir los estándares éticos y clínicos establecidos y participar en educación continua para mantener la competencia en la técnica.

Preguntas frecuentes

Es normal que te surjan varias preguntas comunes sobre la terapia EMDR. Aquí hay algunas de las preguntas más frecuentes que te puedo resolver:

¿Es seguro?

Cuando realizas esta técnica con un profesional especializado es totalmente segura y reparadora

¿Cuánto tiempo lleva ver resultados?

Podemos observar mejoras desde la primera sesión.

¿Cómo puedo saber si el EMDR es adecuado para mí?

El terapeuta que conoce tu historia te ayudará a saber cuáles son las técnicas más eficaces y necesarias en cada momento.

¿Cuántas sesiones necesitaré?

No se puede saber con exactitud cuántas sesiones se van a necesitar. Tu terapeuta te irá guiando y explicando a medida que vayáis trabajando. Según el número de situaciones o traumas o gravedad, serán necesarias más o menos sesiones.

¿Qué pasa si no me siento cómodo durante una sesión?

Tu terapeuta te irá preguntando y siempre le puedes comentar cómo te sientes y que te gustaría hacer. Es normal que en ciertos momentos no sea una técnica agradable, pero tu terapeuta te guiará y ayudará.

Desventajas y limitaciones

Aunque la terapia EMDR ha demostrado ser efectiva para muchas personas en el tratamiento de una variedad de problemas emocionales y traumas, también tiene algunas desventajas y limitaciones que es importante considerar:

  1. No es adecuado para todos los pacientes: Aunque puede ser beneficioso para muchas personas, no es la mejor opción para todos los pacientes. Algunas personas pueden no responder bien a esta técnica o pueden encontrarla demasiado intensa o desagradable.
  2. Necesidad de un terapeuta cualificado: El EMDR es una técnica terapéutica compleja que requiere capacitación especializada y experiencia por parte del terapeuta. No todos los terapeutas están certificados en EMDR, lo que puede limitar la disponibilidad de este tipo de tratamiento en algunas áreas.
  3. Procesamiento emocional intenso: El proceso puede ser emocionalmente intenso para algunos pacientes, ya que implica revivir recuerdos traumáticos y enfrentar emociones difíciles. Esto puede ser desafiante y puede requerir un tiempo de recuperación emocional después de cada sesión.
  4. Limitaciones en ciertos trastornos: Aunque se ha demostrado ser efectivo para tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros problemas relacionados con el trauma, puede no ser la mejor opción para todos los trastornos mentales. Algunas condiciones pueden requerir enfoques terapéuticos diferentes o complementarios.
  5. Necesidad de compromiso y trabajo personal: requiere un compromiso por parte del paciente para participar activamente en el proceso terapéutico y trabajar en su recuperación emocional. Esto puede implicar enfrentar emociones difíciles, completar tareas entre sesiones y estar dispuesto a explorar profundamente las experiencias pasadas.

Condiciones para no aplicar EMDR

Aquí hay algunas condiciones en las que se debe considerar no aplicar la terapia EMDR o se requiere precaución:

  1. Trastornos psicóticos activos: Puede no ser apropiada para personas que experimentan síntomas psicóticos activos, como alucinaciones o delirios. En tales casos, se necesita un enfoque terapéutico diferente y la terapia EMDR puede ser contraproducente.
  2. Adicciones no estabilizadas: Si un paciente está luchando con una adicción activa y no ha logrado una estabilización significativa en su recuperación, puede ser necesario abordar primero la adicción antes de iniciar la terapia EMDR.
  3. Trastornos disociativos graves: Para personas con trastornos disociativos graves, como el trastorno de identidad disociativo (anteriormente conocido como trastorno de personalidad múltiple), la terapia EMDR puede no ser apropiada sin una cuidadosa evaluación y preparación previa.
  4. Historia reciente de eventos traumáticos: Si un paciente ha experimentado un trauma reciente o está en una situación de crisis aguda, puede ser necesario abordar primero la estabilización y el manejo de la crisis antes de comenzar la terapia EMDR.
  5. Condiciones médicas graves o inestabilidad física: Las personas con condiciones médicas graves o inestabilidad física pueden no ser candidatas adecuadas para la terapia EMDR. En tales casos, es importante priorizar el bienestar físico del paciente y coordinar el tratamiento con profesionales médicos.
  6. Falta de compromiso o capacidad para la terapia: Si un paciente no está dispuesto o no tiene la capacidad de comprometerse con la terapia EMDR, puede no ser apropiado iniciar este tipo de tratamiento. La terapia EMDR requiere un nivel significativo de participación activa por parte del paciente.
  7. Preferencia del paciente por otros enfoques terapéuticos: Algunos pacientes pueden preferir o responder mejor a otros enfoques terapéuticos, como la terapia cognitivo-conductual o la terapia de exposición. Es importante respetar las preferencias del paciente y considerarlas al seleccionar el enfoque terapéutico más adecuado.

EMDR vs. Neurofeedback

EMDR y Neurofeedback son dos enfoques terapéuticos distintos que se utilizan para abordar diferentes problemas de salud mental y trastornos emocionales.

Aquí hay una comparación entre ambos:

  • Enfoque terapéutico

EMDR es una forma de terapia psicológica que se centra en el procesamiento de la información traumática para ayudar a los pacientes a superar los efectos negativos de experiencias traumáticas pasadas. Utiliza una combinación de estimulación bilateral (por ejemplo, movimientos oculares) y procesamiento cognitivo para desensibilizar y reprocesar los recuerdos traumáticos.

El Neurofeedback es un enfoque terapéutico que utiliza tecnología de biofeedback para ayudar a los pacientes a aprender a regular su actividad cerebral. Se basa en la idea de que los patrones de actividad cerebral anormales pueden contribuir a los síntomas de trastornos mentales, y el Neurofeedback busca modificar estos patrones a través del entrenamiento cerebral.

  • Aplicaciones clínicas

EMDR: Se ha utilizado principalmente en el tratamiento del trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros trastornos relacionados con el trauma, así como en una variedad de otros trastornos de salud mental, como la depresión, la ansiedad y los trastornos de alimentación.

Neurofeedback: Se ha utilizado en una amplia gama de condiciones, incluyendo el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño, las migrañas y otros trastornos neurológicos y psiquiátricos.

  • Mecanismo de acción

EMDR: El mecanismo de acción se centra en el procesamiento adaptativo de la información traumática a nivel neuronal, permitiendo que los recuerdos traumáticos se almacenen de manera más adecuada en el cerebro y se reduzca su carga emocional.

Neurofeedback: utiliza la retroalimentación en tiempo real de la actividad cerebral para ayudar a los pacientes a aprender a autorregular su actividad cerebral. A través de ejercicios repetidos, los pacientes pueden modificar sus patrones de actividad cerebral y mejorar su funcionamiento cognitivo y emocional.

  • Evidencia científica

EMDR: Existe una cantidad significativa de evidencia científica que respalda la eficacia de EMDR en el tratamiento del TEPT y otros trastornos relacionados con el trauma. Ha sido reconocido como un tratamiento de primera línea para el TEPT por organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psiquiatría (APA).

Neurofeedback: Si bien hay investigaciones que respaldan la eficacia del Neurofeedback para ciertas condiciones, como el TDAH, la evidencia científica es mixta y a menudo se considera preliminar. Se necesita más investigación para establecer su eficacia en una variedad de condiciones clínicas.

En resumen, tanto EMDR como Neurofeedback son enfoques terapéuticos útiles para abordar una variedad de problemas de salud mental y trastornos emocionales, pero difieren en sus enfoques terapéuticos, aplicaciones clínicas y mecanismos de acción. La elección entre estos enfoques dependerá de las necesidades individuales del paciente, la naturaleza de sus problemas de salud mental y las recomendaciones de su equipo de atención médica.

Recursos y bibliografía

  1. Libros y literatura especializada: Hay una amplia gama de libros y literatura especializada sobre EMDR disponibles para aquellos que deseen aprender más sobre la técnica. Algunos libros populares incluyen «Desensibilización y Reprocesamiento por Movimiento Ocular (EMDR): Manual práctico» de Francine Shapiro y «EMDR: El enfoque de tratamiento revolucionario para superar la ansiedad, el estrés y el trauma» de Francine Shapiro.
  2. Libros y recursos online: Hay una variedad de libros, artículos y recursos en línea disponibles sobre Neurofeedback. Algunos libros populares incluyen «Getting Started with Neurofeedback» de John N. Demos y «The Healing Power of Neurofeedback: The Revolutionary LENS Technique for Restoring Optimal Brain Function» de Stephen Larsen y Thom Hartmann.

Centro y cursos en España

En España, hay varios centros y organizaciones que ofrecen cursos y formación:

  1. Asociación Española de EMDR (AE-EMDR): La AE-EMDR es la organización oficial de EMDR en España y ofrece cursos de formación acreditados en terapia EMDR. Tienen una lista de formadores acreditados y ofrecen programas de formación en diferentes niveles, desde básico hasta avanzado.
  2. Instituto Médico IMAYA: Especializada en EMDR, Anabel González, psiquiatra, doctora en medicina y tutora de doctorado en la Universidad de A Coruña i pionera en esta técnica, imparte los diferentes presencialmente y a distancia.
  3. Centros de formación y terapeutas individuales: Además de las organizaciones mencionadas, también puedes encontrar centros de formación y terapeutas individuales que ofrecen cursos y talleres de EMDR en diferentes partes de España. Puedes buscar en línea o preguntar en asociaciones profesionales locales para encontrar opciones disponibles en tu área.
Terapeuta de adultos, infantil y pareja en Ylenia Regales Psicología Granollers | Web | + posts

Colegiada 20921
• Licenciada en psicología en Universidad de Barcelona.
• Master en Terapia Cognitivo-social. Especialización en Infancia y Adultos en Universidad de Barcelona.
• Postgrado en atención temprana y psicomotricidad en la Universidad de Nebrija.
• Especialización en TREC (Terapia Racional Emotiva).
• Especialización en Terapia Breve Estratégica (TBE).
• Especialización en terapia de pareja por la Universidad de Barcelona y centro Dendros.
• Terapeuta de adultos, infantil y pareja.